Actualmente en el mercado, los consumidores buscan que los productos sean reflejo de su estilo de vida. No sólo en sus aspiraciones por una mejor salud física o mental. Sino además por un conjunto de valores con los que se identifican.

Por ende, los compradores leen las etiquetas o empaques para verificar que un producto cumple con ciertos parámetros. Ya sean sus ingredientes, presentaciones, aporte nutricional, contraindicaciones, entre otros. Pero algunos no son siempre fáciles de detectar, y ahí entra en juego la certificación de productos.

Las certificaciones de productos han ganado popularidad como vías para que los compradores reconozcan que ciertos artículos se alinean con sus prioridades. Algunas pueden ser dietéticas o de sostenibilidad. Puede tratarse de productos orgánicos, libre de gluten, o que provenga de una granja amigable con los animales.

En las últimas semanas, la viralización del cortometraje Save Ralph despertó mucha controversia en torno al sector cosmético. La animación expone cómo los ensayos en animales son todavía una práctica en ciertos laboratorios y cómo repercute en su salud. La falta de una certificación puso en duda a grandes compañías, pese a que algunas de ellas no generaban dichas prácticas.

 

¿Qué es una certificación de productos?

La certificación de productos establece un conjunto de estándares claramente definidos que un producto debe cumplir. Están garantizados mediante pruebas de laboratorio, evaluaciones independientes o auditorías.

Aunque algunas agencias gubernamentales no regulan la sostenibilidad o las certificaciones de productos dietéticos, existen grupos o asociaciones para cada categoría que supervisan su cumplimiento.

Un estudio realizado por el Grupo BID buscó comprender por qué las compañías adoptan certificaciones internacionales de calidad. En síntesis, se exploró cómo estos certificados también pueden funcionar como un llamado hacia otros actores de la economía, impactando positivamente en su desempeño.

Tras el estudio, el Grupo BID identificó tres constantes:

  1. Las empresas más grandes buscan obtener más certificaciones: la adopción de estos reconocimientos es mayor en aquellas con presencia en el mercado internacional. Suelen ser más grandes en términos de número de empleados y con mayor acceso a financiamiento.
  2. Permiten mitigar costos y reducir la incertidumbre: la falta de información de la salud financiera de compañías limita el acceso al financiamiento de bancos. Ocurre especialmente en pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, la investigación encontró que la obtención de certificaciones internacionales de calidad reduce las restricciones a créditos bancarios.
  3. Mejoran el potencial exportador en países en vía de desarrollo: las compañías deben ser capaces de demostrar el cumplimiento de ciertos requerimientos de calidad de procesos. Al obtener una certificación, se promueve con estas empresas un mayor desenvolvimiento económico con otros países.

Por lo tanto, la certificación internacional genera un impacto positivo sobre resultados o actividades de la compañía. Es decir, la inserción en mercados internacionales y el acceso a capitales.

Algunas certificaciones internacionales

La cantidad de certificaciones continúa creciendo. Aquí hay 4 de índole internacional que querrás tener en cuenta:

Marine Stewardship Council (MSC):  con los daños de la pesca ilegal y sobrepesca, los usuarios buscan una certificación que garantice prácticas sostenibles. Las ventas de estos productos con certificación de la MSC crecieron un 19% tras poco más de un año. Este tipo de certificaciones promueve buenos resultados en productos asociados a peces, mariscos y otros animales marinos.

Plants Based Foods: esta certificación se enfoca principalmente en alternativas a la carne, aves, mariscos y lácteos. Promueve el crecimiento colectivo, la conciencia y los valores de las marcas de alimentos a base de plantas. Estos productos certificados crecieron un 46% en ventas tras un año.

Libre de gluten: esta certificación ayuda a los compradores que evitan los granos en general o siguen una dieta específica. Por ejemplo, la dieta Paleo. Han experimentado un crecimiento de ventas del 6% durante las últimas 52 semanas.

The Detox Project: aumenta la transparencia acerca del uso de productos químicos tóxicos, específicamente el glifosato. Uno de los pesticidas más ampliamente usados en el mundo. Empresas en un año han alcanzado un aumento del 58% en sus ventas. Especialmente en leche refrigerada, aceites, vinagre no perecedero y jugos refrigerados.

Cómo aprovechar las certificaciones de productos

Tanto los minoristas como las marcas exitosas se dieron cuenta de cómo la certificación de productos se ha convertido en un segmento creciente de compradores. Inclusive han comenzado a incluirlas en sus estrategias y procesos de marketing.

Los usuarios reconocen los logotipos de los certificadores. Ello te brinda la oportunidad de captar su atención y ganar su confianza.

Las certificaciones que mencionamos anteriormente son solo una muestra de lo que ya está en el mercado, y hay más en camino. Te invitamos a consultar los requerimientos normativos y legales para obtenerlas, según el sector o gremio de tu compañía.

¿Ya dispones de algunos de estos certificados en tu línea de productos? Inclúyelos en tus diseños de cajas plegadizas o etiquetas para producto. ¡Nosotros nos encargamos de hacerlos realidad con una impresión impecable!

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